27.4.08

justificación

Los que pasan corriendo

Si uno sale en la noche a pasear por una calle, y un hombre, ya visible desde lejos -pues la calle se empina ante nosotros y hay luna llena- viene corriendo en dirección a nosotros, no por eso lo agarraremos, así sea débil y esté hecho una miseria, ni aunque alguien venga corriendo y gritando detrás de él, sino que lo dejaremos seguir corriendo, ya que es de noche, y no es culpa nuestra si la calle, al claro de la luna llena, se empina ante nosotros, y, aparte de todo esto, quizás esos dos hayan organizado la correría para diversión propia, quizá ambos persiguen a un tercero, quizá el primero sea injustamente perseguido, quizá el segundo quiera asesinar, y nosotros nos haríamos cómplices del asesinato, quizá ninguno de los dos sepa de la existencia del otro, y cada uno corre por su cuenta a su cama, quizá sean sonámbulos, quizá el primero porte armas.
Y, por último, ¿no tenemos el derecho de estar cansados?; ¿no hemos tomado tanto vino?
Nos alegramos de que tampoco veamos ya al segundo.

Franz Kafka

1 comentario:

Señor K. dijo...

¿Dónde está este relato? me pegunté, porque no me sonaba. Así que lo busqué y encontré -Contemplación-, pero de paso, me dije, bajo obras completas, después de todo presté El Proceso -ya se sabe lo que pasa con los libros prestados; para peor, ni siquiera creo que haya sido leído-. En fin, cuestión que descubro que la traducción que me tocó es notablemente peor que la que usted publicó; entonces reflexiono: ¿qué pasa con ustedes los traductores, eh? Dan ganas de correrlos una noche de luna -cuesta abajo-.

Ah, muy bueno, eh, gracias.