26.3.08

enigma develado

La duda surgió acá: Subjuntivo vio en el diario un título que le llamó la atención, y nos empezamos a plantear una duda gramatical sobre un refrán popular... ¿Cuál es la versión correcta de El que quiere celeste, que le cueste? Así aparecía en el título del diario, pero él creía que no sólo tenía que ser quiera, sino también al. Yo estaba de acuerdo gramaticalmente, pero igual mantenía mis dudas, porque en asuntos gramaticales necesito más fundamentación que instinto.

Él publico el post del link, y la duda se mantiene. Lo cierto es que interneteando, se encontraban las tres vesiones (El que quiere celeste, El que quiera celeste, Al que quiera celeste). Fui para la RAE, pero el refrán no estaba en el DRAE, ni en el Panhispánico de dudas. Entonces, les mandé un mail con la duda. Honestamente, pensé que no lo iban a responder. Pero, aquí estamos, a 16 días de todo esto, me levanto y me encuentro con este subject en mi mail "Consulta RAE (gramatical | refranes )".

Gramaticalmente, Subjuntivo tenía razón (no teníamos dudas al respecto)... en parte. Porque del refrán se aceptan dos versiones (A quien lo quiere celeste, que le cueste y El que quiera azul celeste, que le cueste), y la explicación de esto tiene que ver con a lo que iba mi duda*: "(...) los refranes son frases hechas, de esquemas prefijados de antemano, que no se pueden considerar desde los parámetros del discurso corriente (...)".

A continuación, copio el mail. Es largo, pero me parece muy interesante.

En relación con su consulta, le remitimos la siguiente información:

El DRAE, en antiguas ediciones, recogía dos versiones del refrán que usted plantea:

A quien lo quiere celeste, que le cueste.

El que quiera azul celeste, que le cueste.


Ambas son, pues, admisibles.

Desde el punto de vista de la sintaxis, le explicamos, a continuación el problema de esta construcción.

Se denomina anacoluto a la 'inconsecuencia en el régimen, o en la construcción de una clásula'. Sí existe anacoluto, pues, en el conocido refrán El que algo quiere, algo le cuesta. En puridad, debería decirse -y de hecho hay quienes lo corrigen por su cuenta y lo dicen así- de la siguiente forma: Al que algo quiere, algo le cuesta, pues el sintagma El que algo quiere debe ir precedido de la preposición A, ya que hace las veces de complemento indirecto de la oración: Algo [sujeto] le [compl. ind.] cuesta [verbo] al que algo quiere [compl. ind.].

De todas formas, los refranes son frases hechas, de esquemas prefijados de antemano, que no se pueden considerar desde los parámetros del discurso corriente. En la mayoría de los casos los refranes presentan una estructura que se repite mediante una distribución bimembre, es decir, divididos en dos partes separadas por una coma. Dichas estructuras a veces están conformadas por frases nominales, esto es, frases que no llevan ni siquiera verbo:

PERRO LADRADOR, POCO MORDEDOR,
AÑO DE NIEVES, AÑO DE BIENES, etc.

En este tipo de frases nominales no basta con decir que se está produciendo la elisión de un verbo que el hablante puede imaginar (PERRO LADRADOR [ES] POCO MORDEDOR), sino que se trata de un fenómeno algo más complejo. El conocimiento, generalizado entre los hablantes de nuestro idioma, del funcionamiento práctico de estas frases hechas, hace que dichos hablantes sepan interpretarlas a la perfección enunciadas tal y como se han ido fijando a lo largo de los siglos. En la mayor parte de los casos, se pueden interpretar de un modo similar al de una oración condicional:

PERRO LADRADOR, POCO MORDEDOR
equivaldría a decir: SI UN PERRO ES LADRADOR, SERÁ POCO MORDEDOR.

AÑO DE NIEVES, AÑO DE BIENES
equivaldría a decir SI UN AÑO ES DE NIEVES, SERÁ UN AÑO DE BIENES.

En cuanto al anacoluto del refrán El que algo quiere, algo le cuesta, probablemente se deba al contagio con la estructura de otros refranes que empiezan de la misma manera y que sí stán construidos correctamente:

EL QUE HACE UN CESTO, HACE CIENTO,
EL QUE A HIERRO MATA, A HIERRO MUERE, etc.

Aquí no existe anacoluto, porque el sujeto de la oración principal (HACE CIENTO, A HIERRO MUERE), es el mismo que el de la subordinada (HACE UN CESTO, A HIERRO MATA), y por tanto, no debe ir precedido de la reposición A.

Sin embargo, el uso repetido puede tender a unificar este tipo de estructuras y por tanto, no es difícil el paso de AL QUE por EL QUE, áxime teniendo en cuenta que el empleo de refranes es una práctica del enguaje popular, ámbito en el que la necesidad comunicativa y la xpresividad se suelen anteponer a la corrección gramatical. Nótese que EL QUE ALGO QUIERE (expresado con EL QUE en lugar de LA QUE) sitúa rápidamente al interlocutor ante el tipo de persona del que se va a tratar: estamos hablando de alguien que quiere algo, y después pasamos a expresar qué le ocurre a esa persona. La preposición A se pierde por el camino, y en este contexto, por ser un contexto fijo, generalizado y establecido de antemano por los hablantes, no se pierde un solo matiz del significado total.

Por otra parte, si construimos estos refranes en condicional, de manera similar a la de los refranes nominales arriba mencionados:

EL QUE HACE UN CESTO, HACE CIENTO = SI ALGUIEN HACE UN CESTO,
PROBABLEMENTE HARÁ CIENTO;

EL QUE A HIERRO MATA, A HIERRO MUERE = SI ALGUIEN A HIERRO MATA,
PROBABLEMENTE A HIERRO MATARÁ;

EL QUE ALGO QUIERE, ALGO LE CUESTA = SI ALGUIEN QUIERE ALGO,
PROBABLEMENTE LE COSTARÁ ALGO;

podremos observar cómo en el caso de EL QUE ALGO QUIERE, ALGO LE CUESTA, transformado a condicional, desaparece su agramaticalidad, mientras que
AL QUE ALGO QUIERE, ALGO LE CUESTA, trasformado a condicional resultaría incorrecto de todo punto: *SI A ALGUIEN QUIERE ALGO, PROBABLEMENTE LE
COSTARÁ ALGO.

Como hemos visto, de alguna forma todos los refranes responden a unos esquemas internos que tienen su lógica, independientemente de que analizados desde el punto de vista gramatical puedan no responder a la norma general de nuestro idioma.





* si bien admito que yo no la expresé así, porque no tenía fundamento. Yo sólo me guardaba el beneficio de la duda, porque algo no me cerraba, y no tenía fundamentos más que el sentido común (y, más que el mío, el de S., que es excelente).

5 comentarios:

Cassandra Cross dijo...

Jeh, es más o menos como yo decía, entonces... a mí los refranes me parecen tan anárquicos respecto del lenguaje (no necesariamente todos, pero... muchos).
Salut!

Fender Gebiet dijo...

y esto: "Desde el punto de vista de la sintaxis, le explicamos, a continuación el problema de esta construcción."

Esta frase, es, casi un oxímoron.

XD

Subjuntivo dijo...

Excelente.

Quedé henchido de satisfacción.



S.

Fodor Lobson dijo...

mirá vos!!! doña Ge, ya consigue que la RAE le resuelva sus dudas.

Impresionante, doña!!!

capa, que es ud. una capa

Juan Solo dijo...

¡No tené' aguante, so' amiga de la RAE, te corremo' en todo' lado'!
Al margen de mi estupidez: qué linda palabra es "anacoluto", ¡digna de Les mots!